Año 1979- Barrio Villa Industrial de Concepción del Uruguay, La cantina de chiquito (Isidoro) siempre había fiesta.
#ElHumordelasVillas Nº de 1979
Camioneros de Villaguay (arriba) y vecinos de la Villa (abajo)
Totalmente libre
Año 1979- Barrio Villa Industrial de Concepción del Uruguay, La cantina de chiquito (Isidoro) siempre había fiesta.
#ElHumordelasVillas Nº de 1979
Camioneros de Villaguay (arriba) y vecinos de la Villa (abajo)
Febrero de 1976.
Héctor Lonardi se adjudicó la primera carrera del año.
La fórmula 5 entrerriana se traslada a Paysandú.
Abriendo la temperada se corrió en el autódromo Cams de aquella ciudad uruguaya.
El piloto de Larroque, Héctor “pirincho” Lonardi ganó clasificación, serie y final, la otra serie fue para Bopnelli y en la final el segundo puesto de Vacalluzo.
Destacada actuación del sanducero Adolfo Canoniero piloto de la N.º 28 de Peña Vicen logrando el tercer lugar en su serie.
No participó el campeón de la temporada anterior Alberto Scarazini dado que ese año participaba de la fórmula 2 nacional.
El #VateFantasma lo describió en #ElHumordelasVillas edición 1976.
En la primera visita que la fórmula entrerriana, realiza a la tierra hermana del otro lado del río,
dejó la señal de brío con que se mueve en la pista.
Llevó un león enfurecido aunque “pirincho” le digan, por eso cuando le pidan que repitan su actuación, donde esté la emoción seguro estará prendido.
Solo dejó las migas a los que estaban detrás; demostró lo que es capaz, el manejo es su virtud;
al llegar a Paysandú, seguro se sintió Artigas.
Está claro que todos aportaron lo suyo, Bonelli y Vacalluzo, Ravasi, Mogni, Gurnel
y otros de menos cartel, se brindaron a su modo.
Hace 20 años la amiga María E. Maxit desde Villa Eisa me hacía llegar a la radio estas palabras.
¿QUE HACEMOS CON LAS ILUSIONES?
Renovarlas, y no dejar que mueran por nada del mundo.
Como lo hacen muchos. O no.
Generalizar es un error que hace ver las cosas peor de lo que son. Las palabras “todos”, “la mayoría”, “siempre”, “nunca” y “jamás” suelen ser injustas, por que difícilmente se ajustan a la realidad.
El resultado seria un entrevero colosal de Quijotes y Sanchos Panzas.
¿Quién tiene razón? ¡Vaya a saber!
Tal vez el sensato equilibrio del término medio se logre por la existencia, precisamente, de dos extremos opuestos.
Para los Quijotes, el ensueño y la magia van de la mano y les molesta encontrarse en su camino a los empecinados en el “dos mas dos son cuatro”, a los que desconocen el encanto de que en esa formula aparezca, de pronto un cinco.
Para los Sanchos, con los pies en la tierra, nada es más importante que un plato de lentejas, y hablaran todo el día de ese plato de lentejas.
Ellos, no todos.
Y pensando a lo mejor en ese grupo en el que ni usted ni yo nos encontramos, fue que Andrés Eloy blanco escribió estos versos.
Tan solo la verdad en tu conducta,
Tan solo la verdad en tu cerebro,
Pero que al corazón le quede algo
De las dulces mentiras que te cuento:
Que ha de volver sobre el caballo flaco
El hondo caballero;
Que no hay casa sin agua y sin dinero,
Que el pez navega por lo azul del agua
¡Y el ave vuela por amor al viento!
lunaycamino@argentina.com
Don José Britos de distribuidora de fiambres El Hornerito y Carmelo Reinoso de Delorenzi Hermanos dan clase de billar en El boliche de Isidoro en Villa Industrial de Concepción del Uruguay.
Publicado en #ElHumordelasvillas Nº 11 de noviembre de 1979.
Recuerdo para bailarines de Concepción del Uruguay y zona rural. En la década de los 50 y parte de los 60 amenizaba (así se decía en los avisos) reuniones danzantes (otro dicho de la época) el Cuarteto El Amanecer de los Hermanos Scévola. En la foto pueden leerse los nombres de sus integrantes.
Algunas fotos que muestran algo de Villa Industrial en Concepción del Uruguay hace 50 años.
La vivienda de un vecino sobre calle Santa Teresita, un comercio sobre Ruta Nacional 14 y un casa abandonada entre 21 y 22 del oeste.
Muchos árboles y automviles estacionados.